El Tanuki es una técnica del Bonsái que consiste en  fusionar una planta viva con un tronco o madera muerta de preferencia de la misma especie, buscando la perfección en la unión de estos elementos de tal forma que parezca natural e imperceptible. Se interpreta como el arte del engaño, el resultado debe lograr mostrar en pocos años un árbol perfecto que aparente vejes y significativa edad, técnica muy polémica que de no ser manejada con honestidad y transparencia puede prestarse para malos entendidos, un bonsái de muchos años que sido trabajado y cultivado por generaciones nunca se podrá comparar y valorarse con un tanuki, aunque este haya sido muy bien logrado. La técnica del tanuki va bien con especies como coníferas donde los trabajos de madera muerta como jins y sharis son comunes.

 

Tanuki de Junipero, 3 primerops años de evolución

¿Cómo se hace?

Contando con un plantón joven saludable, de preferencia un junípero que es la especie que más se presta para esta técnica y un tronco de madera que se ha recuperado de algún árbol caído, o,  restos de raíces de árboles grandes que por su naturaleza tiene un atractivo movimiento, se da  inicio a ésta técnica, tratando primero la madera muerta, teniendo en cuenta que esta,  sufre un proceso de degradación permanente y más si parte de ella va a estar enterrada en el sustrato de la maceta, expuesto principalmente a la humedad.

Características de la madera muerta para un tanuki:

 

Procedimiento:

  1. Trabajar la madera, el tronco del plantón elegido se convertirá en la vena viva del nuevo árbol y siempre se podrá apreciarlo de frente, con este criterio, en el tronco elegido y con la herramienta adecuada (herramientas de tallado de madera o una dremel), trabajar un surco o canal para empotrar el plantón, el canal debe ser de una profundidad y ancho algo mayor que la sección del tronco que se va a empotrar, es recomendable que la dirección y forma del canal más o menos siga la misma dirección del movimiento que tenga el tronco del plantó elegido y sea paralela a la línea de las fibras de la madera muerta.
  2.  Con un soplete adecuado, tratar la madera muerta quemando pelusas y/o residuos de la madera trabajada, ir limpiando con un cepillo de cerdas duras o de acero.
  3. Limpiar y desinfectar el tronco elegido, para desinfectar se recomienda dejar sumergida la madera muerta en lejía por al menos 24 horas, en nuestro comercio local se puede conseguir el producto “sello rojo”, la aplicación de este producto requiere de mucha precaución y cuidado, se deben tomar todas las medidas de protección, como el uso de guantes y mascarilla. Seguir cuidadosamente las instrucciones de uso indicadas por el fabricante del producto que se use para la desinfección.
  4. Lavar bien la madera desinfectada y dejarla secar, tardara en secarse, aproximadamente de 3 a 5 días dependiendo del volumen del tronco y la exposición a pleno sol.
  5. Curar la madera muerta, aplicando con una brocha pequeña y de modo generoso poli sulfuro de calcio (liquido de jin), dejar secar. Para una mejor absorción del poli sulfuro se puede humedecer  la superficie de la madera muerta.
  6. Preparar el plantón, cortando las ramas que no sirvan al diseño y que no permita el acoplamiento adecuado, en la medida de lo posible intentar dejar el sustrato del planton, hasta el final del proceso, si se trabaja con las raíces expuestas rociar estas con agua, frecuentemente, para evitar que se deshidraten y mueran. Se sugiere envolver las raíces con un paño húmedo para que estas se mantengan hidratadas, tener en cuenta que si se trabaja con una conífera no se debe quitar todo el sustrato de las raíces.
  7. Empotrar el plantón al tronco de madera muerta, para fijar y acomodar el tronco vivo se pueden utilizar finos tornillos autoroscantes y/o delgados clavos, estos elementos de fijación con el tiempo, serán absorbidos por el tronco, no representan ningún riesgo para el desarrollo del árbol, también se puede usar amarras plásticas o alambre como ayuda para mantener juntas las dos partes.
  8. Seguir y finalizar con el procedimiento habitual de trasplante. El alambrado y posicionamiento de ramas se debe evitar en este proceso con el fin de no sobre estresar la planta, se recomienda dejar descansar el árbol por al menos 7 u 8 meses,  tiempo en el cual se espera una buena recuperación del arbolito, de preferencia, esperar un  año para realizar el siguiente trabajo, durante ese tiempo un buen cultivo y abonado ayudará mucho.

Otras técnicas que se pueden considerar:

Tener en cuenta que estamos cultivando un árbol joven, por lo que de momento una buena maceta de cultivo o entrenamiento será la adecuada, la elección de un buen sustrato, anclaje adecuado y el cuidado pos trasplante es importante. Se insiste en un  buen cultivo y aplicar  técnicas de engorde para en poco tiempo, conseguir un buen resultado.