
En este artículo, pretendemos de modo sencillo, explicar todo lo referente a los tipos de nutrientes de nuestros árboles. Cuando hablamos de abonos y fertilizantes, estamos tratando sobre el alimento de las plantas, mismos que lo podemos proveer aplicando directamente al sustrato (aplicación edáfica) o, pulverizando el follaje con un aspersor (aplicación foliar). En nuestro caso al tener arbolitos en maceta, está a nuestro cargo aportarle los nutrientes en las dosis adecuadas, acción conocida como abonado, en función de los requerimientos de cada especie y su etapa de desarrollo.
Los ABONOS y FERTILIZANTES cumplen la función de proveer a la planta de los nutrientes necesarios para que puedan crecer fuertes y saludables, éstos, se diferencian, por su origen:
LOS ABONOS son el resultado de la transformación de residuos o restos vegetales y/o animales (hojas secas, troncos, restos animales, guanos o excrementos de aves y animales, también se lo puede obtener mediante la transformación de residuos de alimentos que consumimos a diario (proceso de compostado), el Humus de lombriz y la gallinaza son típicos ejemplos de abonos. Generalmente los abonos no concentran porcentajes altos de nutrientes por lo que se los puede aplicar directamente al sustrato sin correr el riesgo de intoxicar a la planta, sin embargo es importante conocerlos o tener referencia de su composición antes de usarlos. Los Abonos también llamados materia orgánica (M. O.) se recomienda, sean parte de la mezcla en las proporciones adecuadas con los sustratos usados para el cultivo del Bonsái. Los abonos a más de nutrir a las plantas, mejoran la estructura y la textura de los suelos, así como mejoran la retención de la humedad y la absorción de los fertilizantes por medio de las raíces.
LOS FERTILIZANTES en cambio, son nutrientes minerales extraídos de los diferentes yacimientos que forman parte de los suelos, por ejemplo las rocas fosfóricas, las rocas potásicas, o cálcicas etc., estos elementos para llegar a los agricultores, se los obtiene por diferentes métodos o procesos, tanto físicos como químicos eliminado o reduciendo la toxicidad (quelatado) y mejorando su disponibilidad para las plantas, al estar en contacto con el suelo y el agua se disuelven poniéndose a disposición de la planta siendo absorbidos por sus raíces sin son de aplicación edáfica, con este modo de fertilización la planta absorbe alrededor del 95 al 97% de los nutrientes que requiere para su desarrollo, o por las hojas (llamada nutrición complementaria) si son disueltos en agua y aplicados con un aspersor, con este tipo de fertilización las plantas absorben los nutrientes entre el 3 al 5 % a través de la cutícula de las hojas.
Los fertilizantes pueden ser SIMPLES cuando su composición NPK tiene un solo elemento, por ejemplo el muriato de potasio contiene solo el elemento potasio (K), o, COMPUESTOS cuando tienen dos o más elementos en su composición, por ejemplo el 10–30–10 que contienen 10 de nitrógeno (N), 30 de fósforo (P) y 10 de potasio (K). Las concentraciones pueden ser generalizadas para cierto tipo de fertilizantes como el 10–30–10, el 18–46–00, el 00–00–60, o el 20–20–20 entre otros, o pueden variar de acuerdo a las diferentes formulaciones establecidas por el fabricante, basado en las necesidades específicas de un determinado cultivo. Algunos fertilizantes son derivados del petróleo, los principales que se encuentran en el mercado son las UREAS y los FOSFATOS DE AMONIO, aunque también existen UREAS sintéticas que se formulan a partir del AMONIACO y del DIOXIDO DE CARBONO.
Los abonos y fertilizantes deben incorporarse al cultivo de acuerdo a los requerimiento de la especie y a un plan establecido tomando en cuenta algunos aspectos como el clima, estación del año, fase de crecimiento, etapa de desarrollo del árbol.
Con los Fertilizantes es recomendable hacer aplicaciones seguidas con dosis pequeñas que de a poco se vaya aumentando hasta que lleguen a completar la dosis recomendada para el cultivo. En el caso de nuestros Bonsái, la aplicación de fertilizantes, se deben ir incorporando paulatinamente, contando siempre con la asesoría de un profesional, Técnico Agrónomo, o, como mínimo, siguiendo las instrucciones del fabricante. En Bonsái se sugiere en principio ir aplicando la mitad de la dosis indicada en el producto, la inadecuada dosificación puede ocasionar resultados inesperados, daños irreparables, o incluso, la muerte del árbol.
Recordar que nunca debemos abonar o fertilizar un arbolito recién trasplantado, debemos esperar a que este se recupere y sus raíces se hayan regenerado, se sugiere esperar entre 3 o 4 semanas para reiniciar la fertilización o abonado.
Los nutrientes están formados por Macro y Micro elementos. Los MACRONUTRIENTES, son elementos que un cultivo requiere en mayor cantidad, en cambio los MICRONUTRIENTES son los elementos que un cultivo requiere en menor cantidad para su desarrollo. Las cantidades necesarias para el desarrollo de los cultivos difieren de una especie a otra, pero en general, se pueden catalogar los nutrientes esenciales en la siguiente manera:
Los nutrientes inmóviles a menudo deben ser proporcionados a través de la fertilización foliar
Todo el tema de la nutrición vegetal, puede mostrarse complicado, pero mientras logramos ese entendimiento y conocimiento de las necesidades de nuestros árboles, con que aportemos abonos orgánicos dos a cuatro veces por año, estará bien. Nunca estará demás consultar sobre estos temas con Bonsaístas o Personas que ya tienen experiencia en el cultivo de plantas, la investigación y la observación ayudan mucho.
Tanto los abonos como los fertilizantes, vienen en forma sólida, granulados, sales o líquidos, que pueden ser de lenta, moderada o rápida liberación, siendo recomendados últimamente con mayor frecuencia los líquidos, tanto para aplicación edáfica como para aplicación foliar.
El uso de abonos o fertilizantes líquidos ayuda a los bonsaístas, al simplificar significativamente el mantenimiento de los sustratos, teniendo en cuenta que se evita el apelmazamiento del sustrato y obstrucción de los agujeros de drenaje causado por los residuos sólidos de los nutrientes.
A continuación mensionamos la importancia de algunos elementos en la nutrición vegetal.
NITROGENO (N): Es un constituyente esencial de numerosos compuestos orgánicos importantes para la planta como proteínas, clorofila, ácidos nucleicos, aminoácidos y varias coenzimas, por lo que la nutrición nitrogenada controla en gran medida el crecimiento de la planta. Es el cuarto elemento más abundante en las plantas, seguido del C, H y O. El nitrógeno estimula el crecimiento de hojas, tallos y raíces, así como el desarrollo de flores, frutos y otras estructuras reproductivas. Las deficiencias causan un pobre crecimiento de tallos y hojas. En cuanto a raíces, su crecimiento se ve afectado y en particular la ramificación de estas, se restringe, sin embargo, la relación raíz/tallo generalmente se incrementa con la deficiencia de nitrógeno.
FOSFORO (P): Juega un papel importante en el metabolismo energético de las plantas. Es requerido para la síntesis de ATP. Forma parte estructural en nucleótidos, ácidos nucleicos, ciertas proteínas y algunas coenzimas. Está presente en fosfolípidos incluyendo aquellos encontrados en las membranas celulares. Está ligado a muchos azucares que participan en la fotosíntesis, y la respiración. Los fosfatos inorgánicos y orgánicos, actúan como agentes buferizantes para mantener constante el pH de la pared celular. Es un elemento esencial en la formación, crecimiento y multiplicación de las plantas, interviene en la formación de los órganos reproductores y es de gran importancia en el desarrollo radicular, en los procesos de maduración y germinación de semillas, de floración así como la maduración de frutos.
POTASIO (K): Elemento esencial para todos los seres vivos, participa en el cierre y apertura de estomas y en la activación de muchas enzimas. Activa la síntesis de proteínas. Actúa como primer catión para balancear cargas durante el transporte de aniones (NO3, SO4, Fosfatos) de una parte de la planta a otra. Es el catión presente en mayor cantidad en el floema ocupando cerca del 80% del total de cationes presentes en este tejido. Es indispensable para obtener una turgencia óptima, la cual a su vez es requerida para la expansión celular. El potasio es importante para la síntesis y translocación de carbohidratos, división celular, producción de clorofila y regulación osmótica. Está presente en todos los órganos que están en plena actividad fisiológica (ápices vegetativos, órganos sexuales, embrión, cabium etc). Se le atribuye un papel especial en la formación de carbohidratos (almidón), y en la fabricación de las albúminas, ayuda a que la cutícula de las células exteriores de las hojas sean más resistentes a la penetración de esporas de hongos. El potasio juega un papel importante en la turgencia y en la elongación celular, el potasio actúa sinérgicamente con el ácido gibérelico para promover una mayor elongación. El potasio es importante para el establecimiento de potencial osmótico de las células y para el mantenimiento de su balance iónico. También activa algunos sistemas enzimáticos. El crecimiento de cambium en los tallos se reduce y la lignificación de los haces vasculares se alteran, lo que induce un mayor acame en las plantas.
CALCIO (Ca): Es importante su papel en el mantenimiento de la integridad celular y la permeabilidad de las membranas celulares, también para la elongación y la división celular. El calcio presente en el suelo presenta algunos problemas para su absorción vía raíz, puede ser absorbido solamente por los ápices de las raíces jóvenes. La absorción de calcio puede verse afectada por la presencia de otros cationes como el potasio y el amonio, los cuales pueden ser tomados más rápidamente por las raíces que el calcio. El calcio se moviliza dentro de la planta a través del flujo de transpiración, por tanto, condiciones de alta humedad relativa, salinidad y temperaturas frías entre otros factores, tienden a hacer a las plantas más susceptibles a deficiencias de calcio. Con deficiencia de calcio, se presenta una reducción del crecimiento de los tejidos meristemáticos, observándose primeramente una deformación y clorosis en los ápices de crecimiento y en las hojas jóvenes. En etapas avanzadas de deficiencia, se presentan necrosis marginales en las hojas, las membranas celulares sé tornan débiles y a medida que progresa la deficiencia hay una desintegración general de la estructura en la membrana. En deficiencia severa mueren las yemas y ápices de los tallos y raíz. Debido a que el calcio tiene nulo o poco movimiento por el floema, por lo que la aplicación foliar es de manera eficiente de nutrir de calcio a los cultivos y prevenir o erradicar los desórdenes fisiológicos, que se presentan con deficiencias, de este elemento, además de mejorar la calidad de los frutos y la vida de anaquel. El Calcio es un elemento necesario para los procesos metabólicos normales de las plantas. Es necesario para el crecimiento continuo del brote apical los meristemos de la raíz, participa en la translocación el los carbohidratos, juega un papel importante en la utilización del nitrógeno por las plantas y como constituyente de la pared celular. El calcio se encuentra en la planta tanto en forma mineral soluble como insoluble (oxalato, pecto fosfato y carbonato de calcio) Como oxalato de calcio se encuentra constituyendo las membranas celulares. En plantas jóvenes el calcio se encuentra en el protoplasma, en las membranas celulares.
COBRE (Cu): El Cobre, participa en los procesos enzimáticos de las plantas, básicamente en la formación de clorofila. La deficiencia de Cobre determina que las hojas jóvenes se coloreen y se doblen adquieren malas formas y pueden mostrar manchas necróticas, Se puede dar casos de lignificación insuficiente de los tallos. Ayuda intensificar el sabor y el color
BORO (B): El Boro es un elemento esencial que interviene en la síntesis de las proteínas, división célular, desarrollo de las raíces, floración y fructificación, Ayuda al metabolismo del Nitrógeno (N). Interviene en la absorción de Calcio (Ca) y Nitrógeno (N), Regula la relación Ca y K. Es factor determinante en la germinación de granos de polen y en el crecimiento del tubo polínico. La deficiencia de Boro determina trastornos en el transporte de azucares, en la floración y en la polinización.
ZINC (Zn): El Zinc, es uno de los elementos de mayor importancia para el crecimiento y reproducción de las plantas, aunque se requiere de pequeñas cantidades es imposible conseguir altos rendimientos sin él. Actúa como un activador enzimático en los procesos de respiración, división celular y síntesis de proteínas, favorece la formación de hormonas, aumenta la resistencia de las plantas contra enfermedades o sequía, ayuda en los procesos de fecundación.
AZUFRE (S): Juega un papel importante en las plantas; estando involucrado en la biosíntesis de metabolitos primarios y secundarios, en la síntesis de diversas coenzimas y en la síntesis de proteínas. Participa en le formación de órganos de las plantas e induce la resistencia física de la planta. Es un compuesto de los aminoácidos esenciales (cisteína y metionina) y forma parte de todas las proteínas semejantes, de las vitaminas tiamina, biotina y coenzima A, las cuales contienen cisteína intervienen en la respiración, en la síntesis de citocromo, ácidos grasos esteroles y hormonas como las giberelinas y el ácido ascórbico. Es también parte del agente donador de metilos S-adenosil-metionlna los cuales donan grupos metil durante -la formación de compuestos tales como los esteroides y ligninas. Algunos otros compuestos que contienen azufre juegan un papel importante en ciertos tejidos, por ejemplo los sulfatos lípidos en los cloroplastos.
MAGNESIO (Mg): El Magnesio hace parte fundamental de la clorofila, (Color verde de las Hojas), es indispensable en la fotosíntesis, es activador de numerosos procesos en la planta, ayuda en la formación y movimiento de los azucares en la planta. La deficiencia de Magnesio, produce en las hojas viejas de las plantas amarillamiento entre las nervaduras y caída de las hojas, Las hojas nuevas se quedan pequeñas y se vuelven más susceptibles a las enfermedades producidas por hongos. Es fácilmente lixiviable en el suelo, por lo que en zonas de alta precipitación es común encontrar lavado de magnesio principalmente en la zona de desarrollo radicular. Altos niveles de potasio y calcio, frecuentemente inducen a una deficiencia de magnesio en los cultivos (antagonismo catiónico),
HIERRO (Fe): El Hierro, participa en los fenómenos de óxido reducción, cataliza la biosíntesis de clorofila, Interviene en la formación de ferrodixinas, (Transportador de electrones) además ayuda en ciertos sistemas enzimáticos respiratorios. La falta de hierro provoca clorosis (amarillamiento) en las hojas nuevas.
MANGANEZO (Mn): Está presente en cloroplastos, activa ciertas enzimas participantes en la síntesis de ácidos grasos, síntesis de nucleótidos y otros. Es otro elemento Esencial en la síntesis de clorofila juega un papel importante en la reducción del nitrato a formas orgánicas (como el amonio) y es agente oxidante del hierro. La falta del manganeso ocasiona un pobre desarrollo vegetativo y de hojas, reduce los rendimientos en los cultivos. La sintomatología de su deficiencia se presenta en las hojas jóvenes.
COBALTO (Co): Constituyente de coenzimas. Todos los sistemas relacionados con la síntesis de nitrógeno involucran al cobalto. El cobalto es por lo tanto esencial en las plantas que llevan a cabo la fijación de nitrógeno atmosférico. El Cobalto está ligado fundamentalmente a los Óxidos de Manganeso y hierro, de modo que solo una pequeña parte permanece libre y por lo tanto móvil.
MOLIBDENO (Mo): Componente de varias enzimas. Principalmente actúa en la fijación del nitrógeno y la reducción nitrato.
Todos los elementos que hemos nombrado y que están en la tabla indicada, son considerados esenciales, lo que significa que las plantas no pueden completar sus ciclos de vida sin ellos. Sin embargo, hay otros elementos que proporcionan beneficios para algunas plantas. Algunos de estos metales, no se incorporan a los fertilizantes en estado natural o de modo directo, previamente, como se indicó antes, se los trata, anulando su toxicidad, mediante un proceso llamado “Quelatado” para luego dosificarlos adecuadamente.
SILICIO (Si): El silicio es el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre y se puede encontrar una gran cantidad de él en la tierra; sin embargo, el silicio solo puede ser absorbido por la planta en forma de ácido monosilícico. El silicio beneficia a ciertas plantas cuando están bajo estrés, se ha comprobado que mejora la tolerancia a las sequías y retrasa la defoliación prematura de algunos cultivos que no se riegan y que puede mejorar la capacidad de resistencia de las plantas a las toxicidades de micronutrientes y de otros metales (por ejemplo, aluminio, cobre, hierro, manganeso, zinc, etc.). También se ha demostrado que el silicio incrementa la resistencia de las plantas a ataques patógenos (hongos e insectos).
CLORO (Cl): en dosis adecuadas, Influye en el proceso de la fotosíntesis (aprovechamiento de la energía lumínica), actúa junto con el potasio para potenciar la hidratación de la planta y la absorción de nutrientes a través de las hojas, también es ingrediente importante para eliminar o reducir los efectos producidos por algunas enfermedades foliares y de raíces. El exceso de cloro elimina las enzimas y micro organismos beneficiosos que viven en simbiosis (mutuo beneficio) con la planta.
COLABORACION:
Profesional Agrónomo
Ing. Efrén Muñoz